Conozca su seguro antes de necesitarlo

Durante el 2014 la Condusef recibió 195,771 controversias, de las que 26,245 (es decir 13%) correspondieron al sector seguros, en donde la principal causa es incumplimiento de contrato.

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Es recomendable que al momento de contratar un seguro de cualquier tipo lea perfectamente a detalle su póliza, ello le evitará muchos problemas; sin embargo, pocas son las personas que se vinculan desde el inicio con la protección que están adquiriendo y dejan los detalles de las condiciones, exclusiones y especificaciones hasta el momento en que requieren de su protección; lo anterior siempre con el pretexto de lo tedioso que es leer las letras chiquitas del contrato.


Sin embargo, en las pólizas en que constan los contratos de seguros en México, que se integran por la carátula, condiciones generales, condiciones especiales, endosos, anexos y especificaciones, no existen letras chiquitas, ya que por disposición de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, desde 1991 las condiciones, exclusiones, limitantes y cualquier otro texto que implique una obligación de los asegurados o exclusiones de responsabilidad de las aseguradoras debe escribirse en tipo de letra más grande que el resto de las estipulaciones y con negritas.


Mario Di Costanzo, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), coincidió en que actualmente ya no puede haber letras chiquitas, y añadió que la circular única de seguros en su título 5 capítulo 5.1 establece que en las pólizas, endosos, cláusulas adicionales y demás documentación contractual en la que se establezcan exclusiones, la tipografía a utilizar no deberá ser inferior a 12 puntos en negritas. “Todo lo que implique una condición, una exclusión, una limitación, condicionante o algo que haga que la compañía de seguros no vaya a pagar se debe escribir bajo este formato”, afirmó Ismael Gómez Gordillo y Ruelas, protector del Asegurado AXA.


Es importante que sepa qué compró, a qué se obligó, cuándo sí le va a pagar la aseguradora y qué debe hacer para ello, y cuándo no le va a pagar. Ismael Gómez destacó que el principal problema que se deriva de los textos de un contrato es la percepción de la gente, pues suele pensar que sólo con adquirir un seguro ya está protegido contra todo lo que a el instrumento respecta; sin embargo, no hay un producto que cubra a una persona contra todos los riesgos a los que un ser humano está expuesto. Afirmó que tan injusto resulta negarle total o parcialmente la protección esperada y la indemnización correspondiente a un beneficiario, cuando existe la convicción legal y moral de que tiene derecho a ella, como cubrir indebidamente una indemnización en los casos en que no haya lugar, pues con ello se incrementa artificialmente la siniestralidad de la colectividad asegurada, provocando en última instancia un aumento indebido de las primas de seguros que en los ciclos siguientes deban pagar los propios asegurados a la empresa aseguradora.


Durante el 2014 la Condusef han recibido 195,771 controversias, de las cuales 26,245 (es decir 13%) correspondieron al sector seguros; del total de los problemas que las personas tienen con su aseguradora, 85% de ellos se refiere a que no leyeron o se informaron adecuadamente de las especificaciones y condiciones de su documento y sólo se quedó con la idea de que está asegurado y en cualquier momento quedará protegido. “Las personas suelen leer por completo e incluso se aprenden su póliza una vez que ya pasó un siniestro y ya no pueden hacer nada para cambiar el pasado, pero si la aseguradora no le paga se siente defraudado”, afirmó el protector del asegurado. Consideró que lo ideal es que se tome todo el tiempo que considere necesario para leer detalladamente las condiciones del producto que comprará, obviamente tomando en cuenta que si tarda mucho tiempo está corriendo el riesgo de sufrir un imprevisto y que no esté protegido.


Mario Di Costanzo aconsejó que cuanto esté a punto de firmar un contrato con su aseguradora, lea a detalle todas las condiciones generales, sobre todo en la parte de exclusiones, pues en ellas el documento le informa en qué momentos podría quedar el respaldo de la compañía, por ejemplo: en los seguros de automóvil, no tener licencia de conducir vigente es motivo para que su seguro no lo cubra; en un seguro de gastos médicos, una enfermedad preexistente o con periodo de espera le puede generar problemas al momento de tener que pagar los gastos médicos que ésta le genere.


Informó que en estos apartados también se encuentra especificado que la omisión o la falsedad de declaración, en la información que la compañía le haya solicitado, facultarán a la aseguradora para considerar rescindido el pleno derecho del contrato que hayan firmado. “Es muy importante que antes de contratar lea las condiciones generales y no se quede con dudas, si considera que el texto no es lo suficientemente claro, el agente o la aseguradora tienen la obligación de aclararle cualquier tipo de duda”, aconsejó. Además, exhortó a que lea a detalle las partes de las coberturas pues podría estar contratando algunas protecciones que nunca utilizará y ello sólo aumenta el costo de su seguro por algo innecesario. Otro aspecto que es muy importante es que pague a tiempo su prima, pues en ocasiones por cualquier motivo de mínimo atraso en su pago, la aseguradora ya no le cubre el desembolso y éste es un punto que también se especifica claramente en los apartados correspondientes de su contrato.


La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas aprueban los contratos de seguros y evitan que éstos sean inadecuados. Tome en cuenta que la Condusef ya ha publicado las cláusulas abusivas que pueden existir en una póliza de seguro, ello con el fin de que usted esté informado y si detecta alguna pida que el documento sea modificado o de ser necesario denuncie antes de firmar.


Si ya cuenta con una póliza y detecta alguna cláusula abusiva, de igual forma puede acudir con la comisión para saber cuál es el procedimiento necesario para que el producto que contrató realmente lo mantenga protegido. Mario Di Costanzo, presidente de la Condusef, aconsejó que una vez que le entreguen su contrato y su póliza revise nuevamente a detalle, y en caso de que no coincida con la oferta que le realizaron solicite una corrección. Además, es conveniente que revise el recibo que le entregan en cuando realice sus pagos, de esta forma si le cobran pólizas o gastos extras que no autorizó puede darse cuenta de inmediato. “Es importante que lea a detalle su contrato, pues esto le resolverá qué está contratando , para qué le sirve y en qué momentos lo va a auxiliar”, detalló.

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