Seguros educativos. Los cimientos de un buen futuro

Una de las mayores preocupaciones de los padres es la educación de sus hijos. Existe una forma de asegurar los recursos suficientes para que concluyan un grado superior, se trata de los seguros educativos, ¿son una buena opción?

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Garantizar los estudios de tus hijos desde ahora te dará más beneficios a futuro gracias a un seguro educativo. Un seguro educativo sirve para brindar protección y ahorro para la universidad de tus hijos una buena planeación le permitirá: Ayuda a acumular el dinero necesario para pagar al educación superior de tus hijos cuando llegue el momento de enviarlos a la universidad. Provee el dinero necesario para toda la educación de tus hijos incluso si llegas a fallecer prematuramente. Si por alguna razón ya no puedes seguir aportando porque perdiste tu empleo por un accidente o invalidez, este seguro educativo garantiza apoyar a tus hijos económicamente hasta concluir sus estudios.


En nuestros días tiene mucho sentido pensar en la educación como una inversión o fuente de oportunidades para nuestros hijos, pues estar preparados para los retos laborales de la actualidad y del futuro nos asegurará la estabilidad de nuestras finanzas personales.


Al seguro educativo o escolar lo podemos definir como un instrumento financiero que constituye, además de un ahorro, una garantía para la educación de los hijos, ya que aunque su finalidad es tener un capital que permita solventar los costos de la escuela, la institución con la que se contrate debe pagar la suma asegurada aunque no sea destinada para gastos educativos.


Al momento de contratar un seguro educativo el padre, madre o tutor del menor se compromete a pagar una cantidad mensual, semestral o anual, durante un tiempo determinado, por la que el beneficiario recibirá un monto para continuar con sus estudios al cumplir 15, 18 o 22 años (límites de edad fijados por la mayoría de las aseguradoras, aunque puede haber más opciones en el mercado).


Los componentes del Seguro Educativo pueden ser: Ahorro. Son las aportaciones periódicas denominadas primas de ahorro para alcanzar la suma asegurada. Seguro. Cubre el riesgo contra invalidez o fallecimiento de los padres o tutores, el cual podría afectar el cumplimiento de la meta de ahorro. Inversión. El dinero acumulado genera un rendimiento y se capitaliza con el tiempo para que no pierda su poder adquisitivo.


Un seguro educativo se puede contratar en tres modalidades: moneda nacional, dólares o UDIS (Unidades de Inversión); asimismo la indemnización se puede recibir en un pago único o contratando un fideicomiso en administración que periódicamente se encargará del pago de colegiaturas y el costo de manutención, mientras el capital permanece invertido.


Los seguros educativos son una buena alternativa porque funcionan como un aval para la educación del niño, al garantizar el pago de colegiaturas, además de que ofrece la oportunidad de contratar coberturas adicionales como fallecimiento o invalidez total y permanente. En el seguro educativo, el dinero que recibirá el menor asegurado se encuentra garantizado, ya que la compañía se compromete a seguir pagando el seguro hasta que el menor alcance, dependiendo del plan, la edad límite establecida, término que indica el momento en que la aseguradora entregará el dinero al beneficiario.


A la hora de decidir qué seguro es el que se debe de elegir es muy importante que se tomen en cuenta todas las variables personales (inscripciones, materiales, libros, computadoras, etcétera) ya que un plan que es bueno para una persona o familia no necesariamente es una buena opción para otra. Teniendo a la mano los cálculos particulares se deberá programar un plan de pagos, basándose en un control de ingresos y egresos para determinar la capacidad de pago. Si esta no es suficiente, se pueden buscar opciones como solicitar un aumento de salario, cambio de empleo, reducir gastos o buscar trabajos el fin de semana, entre otras.


A los padres de familia que están por contratar un seguro de este tipo, se les recomienda, generalmente, consultar a asesores financieros independientes para que les orienten de forma más objetiva sobre los productos que existen en el mercado.


Según datos de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en México las primas anuales más caras pueden oscilar entre los 20 y los 30 mil pesos por un seguro a 15 años para un menor de tres años que recibiría a los 18 años cerca de 480 mil pesos. El pasado mes de diciembre el organismo dio a conocer mediante un comunicado las calificaciones que obtuvieron las aseguradoras en el producto Seguro Educativo, durante el periodo de enero a septiembre de 2014. De acuerdo con los datos del Buró de Entidades Financieras, de 12 aseguradoras que ofrecen el producto en México, seis resultaron reprobadas en su desempeño. Con una calificación de 2.58, Seguros Monterrey obtuvo la peor calificación, seguida por Allianz con 3.65, AXA con 4.39, Insignia Life con 4.40, Inbursa Seguros con 5.50 y General de Seguros con 5.96. GNP Seguros resultó, en cambio, se posicionó como la más alta de la medición al obtener una calificación de 7.68, seguida de Seguros Atlas con 7.36, Mapfre México con 7.13, MetLife con 7.09, HSBC con 6.50 y Seguros Banorte con 6.03.


Aunque hay que considerar que si bien es cierto que GNP Seguros obtuvo la calificación más alta en esta evaluación, también fue la aseguradora que mayor número de reclamaciones obtuvo con un total de 81, y con un índice de reclamación por cada 10 mil siniestros de 70.650; le sigue MetLife con 77 reclamaciones y con un índice de reclamación de 13.078; posteriormente se encuentra Seguros Monterrey que obtuvo 51 reclamaciones, y un índice de reclamación de 91.267.


Si está pensando en contratar un seguro educativo, es necesario tomar algunas consideraciones. En primer lugar se debe tomar consciencia del compromiso que implica celebrar un contrato de esta naturaleza. Es necesario evaluar las finanzas familiares, pues el seguro educativo representa una inversión que durará varios años, según el plan a contratar, y en la mayoría de los casos, si por alguna eventualidad, como falta de fondos o de cualquier otra índole, se cancela la póliza es probable que no se reciba el total de la suma asegurada, sino únicamente el ahorro que se lleve, ya sea el valor nominal de las UDIS o la suma en dólares. Algunas aseguradoras brindan financiamiento o en su caso se descuenta de la suma asegurada que se recibirá al final del periodo contratado si no se paga la prima correspondiente. Antes de firmar es importante leer detenidamente la póliza. Ante cualquier duda es mejor preguntar al agente de seguros.

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