Prefiere la gente comprar seguro para autos y no para casas, afirma la AMIS

Aun cuando parezca increíble, la mayoría prefiere asegurar su automóvil que su casa, debido generalmente al desconocimiento de productos que aseguradoras ofrecen y a la creencia de que el seguro de casa-habitación es inútil y caro, lo cual es un gran error, pues existe una gran variedad de seguros "a la medida", que pueden pagarse anualmente o en parcialidades y son muy accesibles, tanto como pagar el seguro de un coche.

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Pero las personas carecen de la cultura de la protección y siguen sin contratar seguros para proteger, el mayor bien que puede tener una persona, una casa habitación, explicó Luis Álvarez, director de daños y autos de la AMIS, tan solo en 2014 el sector asegurador pagaría 22 mil millones de pesos por indemnizaciones por catástrofes naturales como terremotos, huracanes e inundaciones.


En México, entre el año 2000 y 2010, más de un millón de viviendas fueron dañadas por catástrofes naturales, las cuales en los últimos 13 años han provocado daños que ascienden a más de 25 mil millones de pesos anuales. Y aun cuando, no todos los costos registrados se han dado en casas-habitación, el peligro es latente, porque el país tiene grandes zonas de riesgo que en caso de un siniestro o eventualidad podría poner en peligro los hogares de los mexicanos, ya que solo 5 por ciento de las casas habitación que no están vinculadas a un crédito hipotecario cuentan con un seguro.


La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), así como una serie de estudios titulados "Reflexiones AXA, Seguro Creces", muestran que a pesar de que el sector en México es el tercer inversionista institucional más importante del país desde hace más de una década, al grado que en 2012, las aseguradoras canalizaron recursos por 656 mil millones de pesos para ahorro y desarrollo de infraestructura, su penetración a diciembre de 2014, no supera el 2.08 por ciento en relación del Producto Interno Bruto (PIB), lo que significa que en protección falta mucho por hacer.


De acuerdo con el reporte de la AMIS al cierre de 2014, el sector asegurador obtuvo por primas directas (que son los ingresos por la venta de seguros de las compañías) en el segmento de Daños, sin considerar seguros de autos, por un total de 60 mil 942 millones de pesos. Sin embargo, las primas captadas hasta diciembre del año pasado, por el rubro de Vivienda, apenas alcanzaron los 529 millones de pesos, cifra superada por los segmentos de Riesgos Catastróficos cuyas primas ascienden a 11 mil 146 millones de pesos, seguido por los seguros contra incendios con 11 mil 111 millones de pesos; así como por el de Responsabilidad Civil para proteger empresas y construcciones por 6 mil 992 millones de pesos, entre otros.


Además el reporte mostró que en 2014, las primas por viviendas, tuvieron una disminución de 2.75 por ciento, alcanzando los 529 millones de pesos, desde 544 millones de pesos obtenidos en 2013. "La mayoría prefiere asegurar su automóvil que su casa", señaló Sandra Aguirre, directora del ramo de Seguros de Hogar y PyMEs de AXA Seguros, quien ha dicho que las personas tienen más miedo a perder el auto que su casa, pero "en una ciudad como la de México tan solo el robo a casa-habitación es un peligro permanente". Otra barrera, además del desconocimiento de este tipo de producto es la creencia de que el seguro de casa habitación es inútil y caro, lo cual es un gran error, pues según las aseguradoras existentes tales como AXA, GNP, MAPFRE, ZURICH, ABA o GMX, existe una gran variedad de seguros "para hacer trajes a la medida", que pueden pagarse anualmente o en parcialidades y son muy accesibles, tanto como pagar el seguro de un coche.


No obstante, sumando todos los créditos tenemos que en México hipotecarios, del Infonavit, de las Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofol), solo 35 por ciento de las casas habitación están protegidas. Y ello dependiendo de la póliza que se haya contratado, porque en un banco asegura el valor destructible de la casa; pero si es en una Sociedad Financiera de Objeto Limitado, solo se cubre el saldo insoluto del crédito, esto es, que ni siquiera se aseguran los contenidos de los inmuebles. Y es que de acuerdo con el cuadernillo de AXA Seguros "Prevenir mitigar y asegurar: Cambio Climático y Desastres Naturales", México está expuesto a diversos fenómenos naturales, pero tres de ellos son los más destructivos.


Los huracanes, las inundaciones y los terremotos los cuales causan 89 por ciento de las muertes y 93 por ciento de las pérdidas económicas relacionadas con desastres naturales cada año. Detalló que "nuestro país es uno de los más vulnerables a los efectos adversos del cambio climático: 15 por ciento del territorio, 68 por ciento de la población y 71 por ciento del Producto Interno Bruto se encuentran altamente expuestos a los riesgos asociados con el cambio climático. Ante este panorama es preocupante la falta de cobertura de seguros privados en casa habitación, con apenas 5 por ciento; 3 por ciento a microempresas, y otro 5 por ciento a PyMEs.


El estudio de AXA señaló que los estados más expuestos a las zonas de sismos tienen contratadas apenas 36 por ciento de las pólizas de seguros y son: con 6 por ciento -cada uno- el Distrito Federal y Baja California; seguidos con 4 por ciento por Colima, Chipas, Jalisco y Guerrero; 3 Puebla; 2 Michoacán y con uno por ciento de seguros contratados, se encuentra Morelos, Baja California Sur y Oaxaca. Al respecto, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef) afirmó en un análisis sobre el seguro para casa que esta protección cuesta tanto como el de un automóvil, pero resalta que el patrimonio familiar es infinitamente más importante.


Incluso, la AMIS recordó que el seguro más popular es el de automóvil, que cubre el 47 por ciento del parque vehicular, seguido del 23 por ciento de pólizas en diferentes ramos ligadas a productos financieros, como préstamos personales o tarjetas de crédito. Esto se debe, refirió la Condusef, a que en nuestra sociedad poseer coche tiene una connotación muy importante, por tanto, es increíble cómo la gente asegura su automóvil antes que a su familia. No es extraño, dijo la Comisión, que los seguros de vida, de gastos médicos mayores y de casa habitación tengan menor demanda que los de automóviles. Agregó que quizás se deba a que pocas veces somos conscientes de los riesgos que corremos, pues predomina el pensamiento casi mágico de "eso no me va a pasar a mí". La tendencia de no asegurar el patrimonio inmobiliario tiene un trasfondo, aseguró la Comisión Nacional: "Falta de información, falta de cultura financiera y falta de cultura del seguro".


La Condusef, que dirige Mario Di Costanzo Armenta, aseguró que "no es ni oneroso ni descabellado gastar en un seguro para tu casa". Los seguros -explicó- se clasifican en cuatro grandes categorías: de contenido, robo, desastres naturales y gastos extraordinarios. En el caso del seguro de contenidos cubre todos los muebles que posea, como electrodomésticos, ropa, joyas, obras de arte, etc. En segundo lugar está la póliza contra robo, pero solo se paga cuando se trata de robo con violencia, es decir, cuando el peritaje arroja que se empleó la fuerza. Además, señaló la Condusef, los seguros de desastres naturales cubren los daños ocasionados por terremotos, huracanes o inundaciones, entre otros. Los seguros de casa habitación tiene dos modalidades: la primera cubre únicamente la construcción y la segunda cubre también su contenido. El de incendios ampara todos los bienes que haya dentro de la casa al momento del siniestro, además de las instalaciones del edificio.


A veces, apuntó, también incluye los llamados gastos extraordinarios, que pagan la renta de otra vivienda mientras se realizan las reparaciones pertinentes en la casa. Al incluir beneficios extras, como servicios gratuitos de plomería o reparaciones eléctricas, por ejemplo, como parte del seguro para casa habitación, las aseguradoras han incorporado a su estrategia de mercadeo la percepción del asegurado de "Al menos ya le saque algo al seguro".


Para hacer valido el seguro, la Condusef recomendó que debe decir la verdad desde el principio, si se afirma que las casas cuestan menos aunque valgan más, por la cláusula de proporcionalidad, el pago se hará en función de la prima que se contrate. Además, comprar un seguro a primer riesgo (equiparable al de cobertura amplia en autos) quizá sea lo que más conviene, pues aunque un poco más caro, la cobertura es mayor, evita papeleo y desgaste. Es mejor hacer un inventario de todos los objetos, incluyendo ropa, pieles y joyas que tienes en casa y calcular su valor, tengas o no las facturas, aunque lo ideal es guardarlas siempre.


Un consejo de la Condusef es que se podría sacar fotografías y entregarlas a la aseguradora para evitar problemas al momento de la indemnización. Y en caso de decidir contratar un seguro, la Comisión apuntó que para que la cotización sea rápida, se debe especificar si es casa propia o rentada, el domicilio donde se localiza el inmueble, el valor aproximado, número de niveles, tipo de vivienda (casa o departamento), si es habitada cotidianamente o se usa para descanso, tipo de construcción y acabados. La Condusef incluso dice que al contratar un seguro de este tipo "se compra tranquilidad, se evita una crisis económica y hasta se puede obtener una reducción de impuestos, pues en determinadas condiciones es deducible". Además, las coberturas se pueden ajustar según convenga al cliente. Y para que a futuro los clientes no se vean sorprendidos por "las letras chiquitas", la Condusef recomienda leer todo el contrato antes de aceptarlo, preguntar sus derechos, obligaciones, tarifas, recargos y restricciones, de manera que en el futuro no se tengan sorpresas desagradables.

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