Padres optan por seguro educativo

Con este producto se busca que los beneficiarios, a cierta edad, reciban recursos para su carrera universitaria

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En la búsqueda de asegurar un futuro universitario, los padres de familia en México optan por adquirir seguros educativos que, al cumplir la edad que ellos estipulan, sus hijos reciben el capital para hacer frente al gasto para su enseñanza.


“Un seguro educativo se trata básicamente de una figura más parecida a un ahorro o a una inversión con un plazo muy amplio. Con un seguro educativo lo que nosotros estamos buscando es que nuestros hijos a determinada edad, generalmente a los 18 años, puedan contar con los recursos necesarios para que se puedan sufragar una carrera profesional, ese es fundamentalmente el tipo de seguros”, explicó el director general de Educación Financiera de la Condusef, Jorge Torres Góngora.


Esta opción de financiamiento a largo plazo responde a las actuales cifras que muestran que en nuestro país hay miles de estudiantes que no lograron entrar a una carrera universitaria.


En este año, la UNAM recibió a 19 mil nuevos alumnos para cursar una licenciatura de los más de 180 mil aspirantes; mientras que el IPN rechazó a 73% de los concursantes, es decir, sólo 23 mil 300 lograron obtener la puntuación mínima para ingresar.


Además, de acuerdo con la aseguradora Mapfre, con base en datos del Banco de México (Banxico), 70% de los jóvenes tampoco concluye sus estudios por falta de recursos económicos. Señala que por cada cien mil menores que ingresan a la educación primaria, sólo entre 13 y 17 estudiantes logran concluir una carrera.


En general, el adquirir un seguro, ya sea de vida, gastos médicos, automotriz o en este caso educativo, todavía no es la alternativa más utilizada por la población mexicana.


Hasta 2012, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera reveló que sólo 22% de la población cuenta con un seguro, y sólo 2.8% de ellos se relacionan a la educación, es decir, 438 mil 181 usuarios. Asimismo, informa que 61.8% tiene conocimiento de cuál es el costo o la prima, y 86.1% sabe qué cubre o protege el seguro educativo.


Por otra parte, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios Financieros (Confusef), en marzo de 2015 se reportaron 12 aseguradoras que, entre sus productos, ofrecen este tipo de productos, de los cuales seis alcanzan una calificación casi perfecta que, en comparación con 2014, seis resultaron reprobadas.


Esto quiere decir, que la evaluación hecha por el organismo ofrece detalles sobre el desempeño de distintas entidades financieras y que deja a las aseguradora Atlas, Mapfre, Metlife y HSBC como las que menos reclamaciones y sanciones reciben. La única aseguradora reprobada, Allianz, tiene un índice de reclamación de 283, 401 por cada diez mil siniestros, por lo que la Condusef le impuso una calificación de 4.88.


Mauricio del Pozzo, director general de HSBC Seguros México, detalló que la edad promedio de los contratantes de esta oferta oscila entre los 35 y 45 años. Si una persona que gana al día de hoy 30 mil pesos mensuales, contrata un Becahorro (producto de HSBC) por un millón de pesos para mandar a su hijo a la licenciatura dentro de 15 años, estimando con la inflación una carrera universitaria cueste en promedio un millón de pesos, tendría que destinar desde hoy cuatro mil 562 pesos mensuales (15% de su ingreso).


En contraste, si el cliente no tiene ningún apoyo tendría que destinar 20 mil 833 pesos mensuales durante los cuatro años que su hijo esté en la universidad”, explicó. Con esta prima, dijo, el cliente está protegido con diferentes coberturas, como fallecimiento, muerte accidental, pérdidas orgánicas, invalidez total o permanente.


Por su parte, Jorge Torres Góngora, de la Condusef, expuso que entre las recomendaciones antes de contratar un servicio es comparar a los ofertantes, definir la meta de ahorro, el tipo de moneda (contratar en UDIS, pesos con ajuste anual o dólares), los requerimientos y tipos de beneficios. Fuente: Excélsior

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