6 cosas que debes saber antes de contratar un seguro de vida

Este instrumento financiero protege a tu familia en caso de tu muerte o incapacidad.

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¿Tienes hijos? ¿Has pensado qué pasaría si mañana murieras, ellos podrían continuar con su vida teniendo tranquilidad financiera?

 

Si tu segunda respuesta fue “no”, debes contemplar dentro de tus prioridades contratar un seguro de vida. Este instrumento financiero sirve para proteger económicamente a tus dependientes el día que faltes o sufras algún accidente que te cause invalidez parcial o permanente. “El monto de la suma asegurada se calcula con base en el gasto mensual que tiene tu familia, sus gustos, los años que le falten a tus hijos para terminar sus estudios y tus posibilidades para pagar”, explicó el asesor de seguros y director general del despacho Caparroso Garces y Asociados, Marco Caparroso.

 

Pese a que los mexicanos gustan de bromear con la muerte, pocos creen que los puede sorprender, muestra de ello es que sólo el 15% de la Población Económicamente Activa (PEA) cuenta con un seguro de vida, según datos de Axa Seguros.

 

Dejar para después la decisión de contratarlo, solo pone en riesgo la estabilidad financiera de tu familia. Mientras te decides, debes saber lo siguiente:

 

1. Informáte

Los mexicanos no creen en las aseguradoras por tres factores: 1) después de la devaluación económica de 1993 -cuando al peso le quitaron tres ceros- los ahorros de los inversionistas se vieron mermados y muchos tuvieron que complementar sus ahorros porque ni para las flores o el cajón les alcanzó; 2) los agentes no hacen un buen análisis del cliente y le venden una póliza errónea y 3) porque la gente le da más importancia a asegurar sus bienes materiales que su propia vida, detalló Caparroso.

 

Desafortunadamente, dice el experto, los seguros de vida más vendidos en México son los de 100,000 dólares de suma asegurada, una cantidad que a 20 años daría 1.8 millones de pesos a una tasa de rendimiento del 3%. Con este producto, la mensualidad que recibiría el beneficiario sería de 7,791 pesos. “Insuficiente para mantener a una familia”.

 

2. ¿UDIS O dólares?

Un seguro de vida en Unidades de Inversión (UDIS) -las cuales tienen un valor aproximado de 5.4 pesos-, con un monto de 100,000 UDIS de suma asegurada, en 20 años con una tasa de 5.4%, podría equivaler al final del plazo 5.4 millones de pesos, ejemplificó Caparroso. Este producto resulta la mejor opción, sugiere el especialista, pues el valor de la UDI se actualiza con relación a la inflación, de igual manera crece la prima. Pero el monto final siempre será mayor, en cambio por la fluctuación del tipo de cambio, un seguro de vida en dólares puede tener pérdidas al sacar el dinero, explicó Caparroso.

 

3. Habla con la verdad

El seguro de vida es un contrato de buena fe, si omites información o haces declaraciones inexactas, la aseguradora tiene el derecho de cancelar la póliza en los dos primero años de contratación. Después de los dos años de contratado el seguro, se pagará a los beneficiarios sin pretexto, aunque se trate de suicidio, según la Ley sobre el Contrato de Seguro. “Si el asegurado mintió en sus declaraciones cuando contrató la póliza, no se le pagará si es descubierto y su muerte sucede antes de los dos años de contratación del producto. No importa si la omisión tuvo o no que ver con la causa de la muerte, éste no se pagará”, dijo el asesor.

 

Además, si el asegurado participa en alguna actividad ilícita como narcotráfico, lavado de dinero o crimen organizado inmediatamente la póliza se cancela, sin la devolución de primas.

 

4. El dinero es tuyo, no de ellos

Las aseguradoras aportan parte del capital con el que hacen frente a los siniestros que aseguran; sin embargo, la mayoría de los recursos que administran son las primas que los asegurados pagan. “El seguro se paga anualmente y cada año aumenta el costo de su prima porque al cumplir años, el riesgo de morir aumenta”, explicó Caparroso.

 

5. Escoge el que mejor se adecúe a tus posibilidades

Existen tres tipos de seguros de vida: el temporal cubre al asegurado por un periodo determinado y si en ese periodo fallece, se le pagará la suma asegurada a los beneficiarios. Pero si la persona sigue viva al final del periodo no se le pagará nada. El seguro total tiene un componente de inversión. Al termino del plazo contratado para la protección, si el asegurado no murió, se le pagará el monto acordado, más los rendimientos que haya generado. Por su parte, el seguro ordinario de vida es aquel que cubre al asegurado hasta los 99 años. A su fallecimiento o llegada esa edad, los beneficiarios reciben el dinero. La ventaja del producto es que toda la vida de la persona estuvo protegido. Las personas pueden adquirir todos los seguros de vida que puedan pagar.

 

6. Ponle nombre y apellido

Los beneficiarios de una póliza de seguro pueden modificarse cuantas veces sea necesario, sin costo. Procura que siempre coincidan con los estipulados en tu testamento. “Si en el testamento mencionas que hay herederos universales, los beneficiarios de las pólizas no cambiarán. Pero si en el testamento se estipula la póliza de la que se trata y se declara con nombre y apellido a otros herederos, tendrá más peso lo que diga ahí que en la póliza misma”, advirtió el experto. Actualmente, los seguros de vida protegen a las parejas (casadas o no) de los asegurados, sin importar que sean del mismo sexo. Para hacer la reclamación del dinero, sólo tienen que presentarse con una identificación oficial. Fuente: Expansión

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